Enrique Bonet, memoria del cómic granadino

Según palabras de Enrique, el número de dibujantes de cómic por metro cuadrado en Granada y provincia es, sin duda, uno de los más altos de todo el país, algo sorprendente para un lugar tan alejado de los focos tradicionales de producción y distribución editorial (Barcelona, y en menor medida, Madrid y Valencia).  Si hemos rotulado y vendemos a una Granada, ciudad literaria, una Granada musical ¿Por qué no? una Granada, ciudad del cómic.

Adentrarse en la historia del cómic granadino es un asunto complejo porque son y han sido tantos los artistas y creadores que han experimentado en este universo creativo que se hace necesaria la figura de un sherpa que nos ayude a iniciar el recorrido.

Enrique Bonet Vera es nuestro hombre. ¿No lo conocen? Aquí lo tienen.

Enrique Bonet es humorista gráfico, dibujante e ilustrador, guionista, historietista. Pero es ante todo un hombre cercano, tímido, y que, usando la letra de Una canción de Arco… quizás no sabe vivir de otra manera que enredado en la humilde vocación de…contar historias a través de la viñeta.

Es bien sabido que en este mundo en el que habitamos cada uno busca su propio credo. Y su lenguaje.

Hay quienes eligieron durante los años setenta el lenguaje de las viñetas para transformar la sociedad. Ese camino se convirtió, como en la historia de toda creación artística individual o generacional, en un sendero de extrema dificultad, cuando hizo mella el desencanto. Hubo quien fue  capaz de capitalizar ese sentimiento en otras propuestas estéticas, artísticas y vitales. Todos ellos, son los que han contribuido, a que los dibujantes de cómic granadinos, sean hoy una referencia a nivel internacional.

Enrique Bonet fue uno de que creyó en el lenguaje del cómic en Granada.

Desde los 80 viene engrosando un abultado historial de vivencias desde colaboraciones en fanzines, impulsor de revistas, humorista gráfico, ilustrador en libros de enseñanza.

Como guionista y con dibujos de José Luis Munuera, crearon El juego de la luna, obra que obtuvo un importante éxito en Francia y que estuvo a punto de convertirse en formato operístico. ¡Nunca es tarde!

Por un momento se alejó del humor gráfico y se embarcó en la reconstrucción histórica para crear su primera novela gráfica, La araña del olvido, Ed. Astiberri. 160 páginas de crónica con tintes detectivescos que nos permiten sumergirnos en el ambiente cerrado y opresivo de la granada de 1955 y 56 para contarnos la búsqueda de Agustín Penón de la verdad sobre el asesinato de Federico García Lorca. «Uno de esos trabajos densos e intensos, minuciosamente documentados, dibujados en un blanco y negro austero e implacable, construidos sobre un guión sólido que parece no tener fisuras». Son palabras de Javier Pérez de Albéniz, el Descodificador, para describirla.

Bonet con con Fotografía de Agustín Penón

Enrique Bonet, aunque él no se atreva a visualizarse como esa figura, es una referencia en los ambientes del importante espacio que ocupa el cómic granadino.

Y él ha decidido quedarse.

Por eso es importante.

Alguien tiene que correr para contar esta victoria.

En este caso, alguien tiene que contar esta historia.

Hay que contar la historia del cómic granadino. Enrique con otros autores e invitados en la Madraza ::JOSÉ ALBORNOZ

Y ese es el lugar que ha decidido ocupar.

Ha ejercido como Comisario porque ha elegido el formato de la Exposición en espacios públicos para contar la historia del cómic granadino desde los años 70, que en sus inicios discurre de forma paralela a la emancipación del cómic para adultos del tebeo infantil en el contexto internacional, sólo que en España, este acontecimiento histórico artístico, coincide con los años finales del franquismo y con los primeros años de construcción democrática.

Cada vez se nos antoja más importante el comisariado de una exposición. Granada se llena de este tipo de relatos cada temporada. Nos ofrecen otro tipo de “lecturas” sobre espacios murales. Cuando el constructo está bien armado, se sale con la sensación de haber sido contagiado por parte de esa sabiduría.

En eso es lo que viene trabajando Enrique Bonet. Primero, en el montaje de la Exposición “Rueda de reconocimiento: huellas del noir en el cómic granadino”. 2019. En la Sala de Exposiciones de La Madraza. Centro de Cultura Contemporánea.

Una exposición temática e intergeneracional con un hilo conductor: el

género negro y sus relaciones e influencias en el trabajo de distintas generaciones de dibujantes granadinos de cómic.

Hubo de ser prologada por el éxito de público y fue visitada por 20.000 granadinos y granadinas, que salieron de allí, compartiendo el triunfo internacional del comic granadino.

Exposición Rueda de reconocimiento en la Madraza. 2019. ::JOSÉ ALBORNOZ

La segunda Exposición, comisariada junto al padre del comic granadino, José Tito Rojo y Ricardo Anguita, «Viñetas en transición. Cómics en Granada (1976-1986)» 2022 en el Palacio del Almirante. El argumento, en esta ocasión, contar el período histórico de la Transición política desde las viñetas.

Como quiera que las Exposiciones tienen un marcado carácter temporal, en ambos casos, se han editado magníficos catálogos, para mayor gloria del cómic granadino y de la historia de Granada. Porque lo que se sintió, se vivió, se fraguó, en el caso de la transición española, se explica mucho mejor desde estos trabajos.

Exposición Viñetas en Transición. 2022. Palacio del Almirante ::JOSÉ ALBORNOZ

Gracias al trabajo de Enrique Bonet, hemos podido ajustar los créditos de agradecimiento del cómic granadinocon el padre del cómic granadino, José Tito Rojo

con la Universidad de Granada – desde sus inicios, el equipo andaluz de tebeos (f.d.) que se inició en 1976 con la iniciativa de José Tito Rojo y Fernando Guijarro encontró el apoyo de la entonces directora del Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Granada, Montserrat Rubio, para que se editaran las publicaciones del equipo, en la imprenta universitaria sita en Hospital Real, facilitando además la cobertura legal en una época de fuertes restricciones y de censura. Desde entonces, el apoyo de la Universidad al mundo del cómic granadino no ha hecho más que crecer y más aún desde la creación de la Facultad de Bellas artes Alonso Cano-,

con la jovencísima corporación municipal democrática -la Delegación de Juventud del Ayuntamiento en 1984 organizó las primeras jornadas tebeos en Granada, para mostrar el trabajo de 24 dibujantes y editó la revista de historietas Granada de papel (Julio – diciembre 1984).

Con el papel de custodio de Rubén Garrido y su blog granadadepapel.blogspot.com

Gracias a Bonet, ampliamos nuestro catálogo de adjetivos, para nosotros indispensables, para clasificar la obra y la evolución de los historietistas e ilustradores granadinos: entrañable y mágico lirismo de Encarnación Arjona OMA Chiqui, los útiles y elegantísimos pentagramas de Encarni González, estilo personal de línea precisa y mancha contundente de Joaquín López Cruces… Incluso cuando no encuentra el adjetivo adecuado como en el caso de Carlos Hernández al que  califica como inclasificable  su brillantez, explosión de manchas, color y trazos de tinta de Rubén Garrido, el juego con el expresionismo, la abstracción y la gestualidad pictórica de Jacinto Gutiérrez, la solvencia del humor eficaz y reconocible de José Luis Prats, dibujante de las carocas del Corpus durante más de treinta años que acabó siendo fichado por la revista El jueves.

Y,Gracias a Bonet, listamos, los creadores de cómic que han alcanzado el reconocimiento internacional: Juanjo Guarnido, Gabriel Hernández Walta, José Luis Munuera, Sergio García, Jorge Jiménez, Belén Ortega, Francis Porcel, Irene Díaz y Laura Moreno (Xian Nu Studio), Kenny Ruiz, Javi Fernández, Javier Sánchez Aranda, Adrián Fernández, Nicolás Castell

La importancia de Enrique reside no sólo en su memoria. No solo es capaz de reconstruir con precisión la historia del cómic granadino sino que la contextualiza. 

Su último trabajo, Exposición “La araña del olvido” en Cuarto Real de Santo Domingo

Enrique Bonet Vera, hijo de Enrique y de Antonia. Situamos a esta última como “responsable” de que sus hijos Salvador y Enrique militaran en las filas del cómic granadino a fuerza de adquirir para ellos toda clase de tebeos y libros de aventuras. Gracias, Antonia

Máquina de escribir

Serie ‘La Historia sirve’ :

Próximas entregas:

  • La Alhambra y Manuel Martínez Vela

Carmen Gómez Letrán

Profesora de Geografía e Historia

IES Padre Suárez

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Carmen Gómez Letrán

Profesora de Geografía e Historia del IES Padre Suárez

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