Salvador Fernández-Vivancos Fernández: «La rueda de molino (2/7)»

SEGUNDA JORNADA

El tipo echó agua a los cristales de su viejo coche y quitó el hielo. Puso la radio, encendió las luces y se fue al trabajo. En el bar la televisión no tenía sonido pero más o menos seguía las noticias como si fuera un interprete de signos. Lamentablemente no había periódico. Lo hubo. Al parecer prefieren que la gente quemen los ojos en las pantallas. Ademas no puedes envolver un Kilo de boquerones en un móvil ni puedes encender la chimenea.

De hecho dos volúmenes de Herodoto servían para apontocar su televisor.

Dos grandullones entraron en el local semivacio. Su tamaño impresionaba. Mientras bebía el café, al hombre le dió por pensar si estos iban a atracar el bar o a liarse a bofetadas con los dos o tres parroquianos que había. Y como reaccionaria él. Y es que, el de al lado lo miró de soslayo.

No pasó nada. Quizás había visto muchas películas.

La noche anterior había mirado en su biblioteca el libro, sobre la desobediencia Civil, que hace demasiado tiempo adquirió para comprobar algunos datos sobre Henry David. Ademas tenia una nota mecanografiada del autor del ensayo. Un profesor de literatura norteamericana que hace pocos años falleció. Y volvió a leer Una vida sin principios. En él, encontró un trozo de papel con su letra, sin consignar el autor, que decía:

Hansen de cosas las fabulas mentirosas con entendimiento del que las leyere, escribiéndose de suerte, que facilitando los imposibles, allanando las grandezas, suspendiendo los ánimos, admiren, suspendan, alboro-cen y entretengan, de modo que anden a un mismo paso la admiración y la alegría juntas.

Y todas estas cosas no podrá hacer el que huyere de la verosimilitud y de la imitación, en quien consiste la perfección de lo que se escribe

Parece el estilo de Cervantes.

El teléfono volvía a estar desenchufado. Durante la mañana vino el aviador. Gastaba un apellido de conquis-tador. De los que llegaron quizás al amazonas o se adentraron por lo que ahora es California. Durante unos años había sido instructor de vuelo en los EEUU. Y como piloto se ganaba bien la vida. Decía que Galvestown, la fundó un tal Gálvez venido de la península. Acabaron hablando de Biplano el libro de Richard Bach.

Bien- dijo el de la desbrozadora-. Lo mejor es pagar y no entrar en polémicas con el seguro. Es curioso, por una parte se les olvida poner la cláusula del arbitraje y cuando alguien acude a él, ateniéndose a lo firmado y el laudo le es favorable, la aseguradora acude al Tribunal Constitucional y declara nula la cláusula.

Y luego dicen que hay que fomentar el arbitraje y la conciliación-

El regreso en viernes se hace más llevadero escuchando a Charlie Parker. Pero lo que más le hipnotizaba, era ver una cadena montañosa nevada, que le hacía recordar el comienzo de la película Raíces Profundas

Los coches que mantienen una distancia de seguridad de diez centímetros, piensa el hombre, que no deben ser personas que lean. Mariola, su mujer, en esas coyunturas, aparca en el arcén y deja pasar a los impacien-tes. A veces le da ganas poner en la parte de atrás del vehículo” pasénme, por favor”.

Cuando por las mañanas va y está amaneciendo se distinguen las estrellas aún. Y el lucero del alba, aunque se pierde entre tantas luces. Estaría bien poner un telescopio en la terraza del molino. Cualquiera de los actua-les serian mejores que los que utilizaría Copérnico y Galileo. El de Pisa pudo ver los satélites de júpiter como giraban alrededor del planeta. Y claro, pensó, lo mismo le pasa a la Tierra con el sol. Y antes Aristarco de Samos. Pues nada, se impuso el modelo geocéntrico, a pesar de Apolonio de Perga y de Hiparco de Nicea.

INDICE

SEGUNDA JORNADA

TERCERA JORNADA

CUARTA JORNADA

QUINTA JORNADA

SEXTA JORNADA

SÉPTIMA JORNADA

Salvador Fernández-Vivancos Fernández

Licenciado en Derecho

exfuncionario de Justicia

y abogado

Redacción

Ver todos los artículos de


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

IDEAL En Clase

© CMA Comunicación. Responsable Legal: Corporación de Medios de Andalucía S.A.. C.I.F.: A78865458. Dirección: C/ Huelva 2, Polígono de ASEGRA 18210 Peligros (Granada). Contacto: idealdigital@ideal.es . Tlf: +34 958 809 809. Datos Registrales: Registro Mercantil de Granada, folio 117, tomo 304 general, libro 204, sección 3ª sociedades, inscripción 4