José María Martín Civantos. El  señor de las acequias 

Cuentan en las redes sociales que preside un Laboratorio que se llama MEMOLAb. Su proyecto es tan impresionante que le hemos propuesto un retrato. Su aspecto físico ha heredado los rasgos típicos de la hibridez genética. Podría pasar por cuidador de la acequia de Aynadamar, ya en el s. X. Aparece relajado, esbozando media sonrisa. Como si no tuviera nada que hacer. Pelo rizado. Barba recortada. Eterno pañuelo al cuello que reconoce el apoyo a la lucha del pueblo palestino. Ya pinta algunas canas.

Nos comenta que compagina los proyectos de Aynadamar, Alhama, Mojácar la Vieja…con los llamados que le realizan desde todo el mundo.

Si sienten alguna curiosidad de conocer a este personaje Leer más…

Imagínense un joven que estudia historia medieval en la Universidad de Granada. La historia medieval es aquella que se centra en los siglos V al XV. No es necesario recordar que durante esos siglos la organización política, religiosa, económica, ideológica y social en nuestro territorio es la andalusí.

Ese  joven acaba especializándose en la arqueología de ese período, en la creencia de que son los artefactos que genera cada sociedad los que mejor permiten reconstruir el pasado. 

Sigan imaginando a ese joven, ya profesor de Universidad, que encuentra en las acequias, si, si, en las acequias (sueño con serpientes…), en las técnicas de regadío creadas entre los siglos VIII y X, no sólo la posibilidad de explicar los complejos espacios productivos de la sociedad que los genera, sino, y fíjense bien, de  convertirse en solución en el contexto actual de cambio global y climático.

Desde la historia y la arqueología medieval realizar propuestas para nuestro futuro  ¿No creen ustedes que es revolucionario?

Ha llegado a confesar públicamente que estas estructuras permiten reconstruir mejor la sociedad andalusí que la propia Alhambra ¿Será posible tal osadía?

Civantos con su inseparable pañuelo palestino y portada de una de sus publicaciones

Jose María Martín Civantos es  Doctor en Historia y Arqueología medieval de la Universidad de Granada. Tiene un currículum extensísimo. Quizás sean  más entrañables sus primeras aportaciones bibliográficas porque las realiza junto a su padre, D. Mariano Martín García, quizás el tipo que mejor haya sido capaz de dibujar, por su formación como …., fortificaciones, murallas, baños, atalayas, morabitos del período musulmán en nuestro territorio. Nuestro protagonista conoce la importancia de su progenitor y trabaja en un memorial no del padre sino del  profesor  de la UGR, del investigador, del historiador, del escritor. No obstante, se descuelga del apellido paterno. El es conocido en la comunidad universitaria como Civantos.

Y preside un Laboratorio, si. El laboratorio es un  proyecto que nació en 2014 y que le da todavía más sentido a la vida de un profesor universitario. Es una oportunidad que permite estudiar los agrosistemas tradicionales en cuatro zonas montañosas del Mediterráneo – Sierra Nevada (Granada. España), Colli Euganei  (Padua. Italia), Trapani (Sicilia. Italia), Valle de Vjosa (Albania)-. No sólo ha permitido el trabajo conjunto de empresas internacionales, universidades y diversas instituciones sino que, ha demostrado que es posible trabajar de otra manera.

Es posible el trabajo comunitario.

Y es posible el trabajo voluntario.

Placa reconocimiento de Mariano Martin en Facultad de Edificación UGR

En este Laboratorio, que se define como de Arqueología Biocultural (intenta explicar desde la arqueología medieval el proceso histórico de formación e paisajes del Mediterráneo) se han puesto en marcha campañas para limpiar y recuperar la intrincada y kilométrica red hidráulica musulmana del área de Granada y Almería. 

Pero ¿para qué nos puede servir estas estructuras milenarias en el siglo XXI? Esta es la pregunta que le vienen haciendo medios de comunicación franceses ( Canal France 24), británicos (The Guardiam , BBC), norteamericanos ( The New York Times) y él venga a repetir…desde un profundo convencimiento, de que estas organizaciones han demostrado ser  resilientes y  que pueden servir para  solucionar los problemas derivados de la sequía y de una agricultura intensiva.

Si es que nos sale sin querer. Nos ponemos a pensar en Civantos para hacer su retrato y se nos viene a la cabeza la canción de Silvio Rodríguez. Sueño con serpientes. Se nos antoja que esa es la forma que deben adoptar el trazado capilar de los casi 24.000. kms de acequias solo entre Granada y Almería visto desde el aire.  

José María Martín Civantos en la acequia de Aynadamar | Ramón L. Pérez

 ¿Para qué sirve la Historia?

Esta historia”, la de José María Civantos ha servido para crear un marco teórico que habla de socioecosistemas, de agroescosistemas, de estructuras resilientes capaces de adaptarse a los cambios climáticos y socioeconómicos, de paisajes culturales de gran valor patrimonial, claves para garantizar nuestro futuro como especie.

El trabajo del profesor Civantos a la cabeza de este equipo de profesionales, estudiantes y voluntarios ha creado Escuela. En contra de aquellas estructuras inmovilistas del conocimiento, combina disciplinas como la hidrología, la geología, la arqueología, la climatología, el paisajismo, la economía, la sociología, la fotografía…

En lo práctico, el laboratorio (esta historia) se ha convertido en una herramienta de intervención social que ha dinamizado y ha puesto en marcha procesos participativos entre los estudiantes, en las comunidades agrarias, en el público en general.

En una sociedad como la nuestra en la que todo se cuantifica tenemos datos. Se han recuperado catorce acequias que se encontraban abandonadas y se ha limpiado una treintena. Eso ha supuesto actuar sobre más de ochenta kms de acequia y la participación de, al menos 1.500 personas. La última, la Acequia de Aynadamar que se prolongó en el siglo XI para abastecer la ciudad de Granada.

Hay diferencia entre estudiar historia y ser historiador. Igual que entre estudiar derecho y ser abogado

El historiador que acabará por ser reconocido crea un corpus. Introduce tesis en su análisis novedosas, que a partir de ese momento se utilizarán como referencia en procesos reflexivos similares. No tienes por qué ser profesor de universidad. Y si no, recuerden a uno de nuestros ilustres catedráticos de instituto, Domínguez Ortiz 

Y los hay que son capaces de aplicar ese corpus sobre el pasado para hacer propuestas de futuro. Ya me dirán cómo podemos llamar a este último y reducido grupo.

José María Martín Civantos, hijo de Mariano y de Cristina nos ha demostrado desde el laboratorio que preside que, la historia, sirve.

 José M Civantos, premiado por el Patronato de Estudios Alhameños en 2023 como director de Memolab | A. ARENAS

Serie ‘La Historia sirve’ :

Próximas entregas:

  • Juan José Hernández Torres. Guardián de San Juan de Dios

Carmen Gómez Letrán

Profesora de Geografía e Historia

IES Padre Suárez

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Carmen Gómez Letrán

Profesora de Geografía e Historia del IES Padre Suárez

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