Francisco de Paula Martínez Vela. Maestro tipógrafo en la Granada del siglo XXI

Teníamos muchas, muchas ganas de contar esta historia. No conocemos a nadie que sea senador vitalicio. Él, lo es. Vale que se trata de un cargo honorífico. Pero levantarte una mañana y leer en la prensa que alguien al que conoces es nombrado miembro del Senado del Museo de la imprenta y las artes gráficas de Valencia, tiene su aquel. Más aun, si tenemos en cuenta que este museo, situado en el interior del Real Monasterio de Santa María del Puig, es el primero de España y el segundo más importante de Europa, después del de Maguncia (Alemania). Es significativo ¿no?

Nombramiento como senador del Museo de la Imprenta y las Artes Gráficas de Valencia. Francisco de Paula Martínez a la derecha junto a Enrique Fink y José Luis Montesinos. Foto Juan Peiró

¡Qué tipo! Y qué responsabilidad la que hemos asumido.

Ya lo dijo Silvio Rodríguez, siempre que se hace una historia se habla de un viejo, de un hombre o de si. Pero mi historia es difícil, no vamos a hablarles de un hombre común…Aunque habrá alguien que no lo conozca y exclame…  Pero ¡sí es funcionario de la Diputación de Granada! ¿Cómo va ser digno de formar parte de la galería de insignes granadinos?

Ay, ay…cuánto nos queda por reconocer, cuánto nos queda por reconoceros, artistas jiennenses en Granada. Y es que antes de que Jaén reclamara la universidad, el horizonte mágico era la ciudad de la Alhambra.

Francisco de Paula Martínez Vela es hijo de la imprenta Marvel, de Alcalá la Real. Curioso nombre el de Marvel ¿Y qué le decimos a los californianos? Pues que antes que a ellos se les ocurriera, D. Emilio Martínez lo usó para ponerle nombrar a su imprenta. En el paseo, en la casa familiar. Una imprenta testigo gráfico de la historia alcalaína. 

En la Feria del Libro de Granada

En un principio, Francisco no se sintió heredero, ni del negocio, ni de la tradición gutenberiana de Gráficas Marvel. Quien se ve obligado por la tradición de los suyos, seguro que en el camino tiene más de una crisis de fe. Francisco de Paula la tuvo. No sintió complicidad con el oficio familiar. Y se sintió obligado a inmigrar a la capital de referencia a buscar, a buscarse.

Primero se matriculó en la formación profesional de entonces. En la Escuela de Artes Gráficas Ave María San Cristóbal. Estudió Composición e Impresión. Y lo hizo en un momento clave para la historia de la tipografía, el salto al offset. La transición entre el viejo oficio renacentista y el nuevo sistema de impresión (los editores de texto, aun no habían aparecido. Ahora ya somos todos expertos. Reconocemos la denominación de, al menos tres decenas de estilos de letra. Elegimos orientación, formato, anchura, márgenes, numeración y decidimos entre distintos estilos, viñetas, pies de página, pies de foto…)

También aprendió otras cosas en la Escuela de Artes y Oficios, grabado calcográfico.

Y vivió como un hombre común.

Hete aquí que se celebra en Alcalá la Real una de las experiencias culturales más asombrosas de la que tenemos noticias. Durante varios veranos seguidos, el artista Manuel Vela, convocó a aquella mesa, el Centro Andaluz de Arte Seriado (CAAS), a lo mejorcito de cada casa para compartir experiencias creativas en torno al arte en serie.

Taller Emilio Sdun

En el verano, el del 2003, tocó invitar a Dieter Emil Sdun, destacado artista, tipógrafo, editor e impresor alemán afincado en Cuevas del Almanzora, a impartir un curso de Tipografía Artística. Su relevancia residía en ser uno de los primeros tipógrafos que utilizó el libro como soporte de creación artística en España.

Ese fue el momento en el que nuestro protagonista cayó del caballo, en clara referencia a la conversión de San Pablo, y se dio de bruces con la vertiente artística de la tipografía….

Y…ya no sintió la necesidad de seguir huyendo de la tradición de los Marvel.

Conoció las posibilidades creativas de los tipos móviles y nació Francisco de Paula, el artista. Comenzó a creer/crear.

La tipografía como arte

Lo del activismo tipográfico le viene derivado de su nueva creencia. Ha conseguido crear, recuperando viejas minervas y antiguos tipos de plomo, una imprenta en las instalaciones que la Diputación de Granada tiene en Armilla y a la que ha llamado Oficina Tipográfica

Paco Vela es ese señor, ese. Alto, con barbas canas y  cara de felicidad por hacer lo que está haciendo, que cada año acude rigurosamente a la caseta de la Diputación de la Feria del libro de Granada con sus artilugios para no dejar de sorprender a los escolares y a los no tan jóvenes con las posibilidades artísticas que ofrecen los tipos móviles.

Activista porque lleva la imprenta a la calle.

Imprenta en la Feria del libro

Nosotros que nos reconocemos personas táctiles y necesitamos tocar, nos hemos detenido a acariciar el papel sobre el que imprimen. Y va y nos suelta que es un regalo de la República de Corea. Y aprovecha para decirnos, que la tipografía tiene mucho de sensorial,  que para ser impresor se activan cuatro de los cinco sentidos. Menos el de gusto, porque casi todo lo que se usa en imprenta es tóxico.

No te despistes. Que lo que queremos es saber cómo consigues que el papel venga de Corea del Sur a Granada.

Aquí, Francisco de Paula se hace inmenso. 

El tiene mucho de los Martínez. Curiosos, perseverantes, observador…y esas cualidades o defectos, según se mire, se acentuaron cuando el destino le llevó a trabajar como administrativo en el Centro de Estudios Etnológicas Ángel Ganivet. Un lugar en el que José Antonio González Alcantud, presentó otras formas de entender el mundo e hizo cuestionarnos el lugar de Occidente en la historia.

Y Francisco, llevado por esos nuevos ideales comenzó a replantearse el origen de la imprenta. Y llegó a la conclusión de que en China primero y después en Corea ya habían descubierto que realizando incisiones sobre tablas de madera primero, y fundiendo tipos en metal después, podían imprimir libros mucho antes de que lo hiciera Gutemberg.

Y Francisco de Paula escribió una obra divulgativa sobre la imprenta en la que hablaba del JIKJI, el libro más antiguo impreso en Corea con tipos móviles de metal impreso en 1377, del que se conserva un ejemplar en la Biblioteca Nacional de Francia que llegaría, probablemente, en forma de presente a las cortes europeas.

Y que lo llevó a la embajada de Corea.

Y le gustó tanto al embajador que lo consideró parte de la misión de ahondar en las relaciones bilaterales entre España y Corea.

Y lo invitaron a un viaje al país asiático en que él quiso conocer, claro está, el templo de Cheongju y al Maestro artesano Lim In-ho,  nombrado Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional Número. 101, responsable de recuperar el sistema coreano de fundición e impresión con tipos metálicos móviles.

En la entrada de la zona del templo de Haein donde se conservan las planchas de la Tripitaka Coreana y una vista de la sala en la que se conservan las planchas

Y que aquellas relaciones con la embajada han dejado como recuerdo el regalo que cada año el pueblo de Corea realiza al pueblo de España, a la provincia de Granada, en forma de papel Hanji precioso, realizado con fibras vegetales de morera, flexible… un papel que hay que saber entender (metáfora de cómo debemos entender todas las culturas) y que disfrutamos a través de la caseta de la Diputación de Granada en la Feria del Libro, donde Francisco de Paula, que actúa como maestro de ceremonia, mima y trata con dulzura esta ofrenda única.

La imprenta tipográfica ya no corre el riesgo de morir. Se ha transformado en arte.

Pero para que no se nos olvide lo que significó en la historia de la humanidad y en la historia de Granada, Francisco de Paula, maestro tipógrafo del siglo XXI, anda investigando ¿Saben que solo ha encontrado a una mujer impresora que firmara con su nombre? ¿Saben que Ganivet, como tantos otros escritores, conocieron los secretos de la imprenta y daban instrucciones concretas y precisas de como quería que fuera su obra impresa?

¿Saben qué…?

No, no sabemos. Avísanos cuando tengas tu próxima obra preparada que queremos saber más.

Francisco de Paula Martínez Vela, natural de Alcalá la Real. Hijo de Emilio y de Rosario. Activista de la imprenta convertida en arte. En la caseta de la Feria del Libro desde hace 12 años.

Investigador y divulgador de la imprenta.

Al preguntarle con cuál de sus obras se quedaría, solo hay una que desee conservar y recordar. El cartel que imprimió a su hija Elena cuando estaba a punto de ser madre de Sky.

 

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Carmen Gómez Letrán

Profesora de Geografía e Historia

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Carmen Gómez Letrán

Profesora de Geografía e Historia del IES Padre Suárez

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