Era hija de Aliatar
la bellísima Moraima,
esposa del rey Boabdil
y la última sultana
de la estirpe nazarita
en el reino de Granada.
Su padre, alcaide de Loxa,
el gran señor de la Sagra,
también, alguacil del reino,
mayordomo de la Alhambra
y afamado militar
por su valor con las armas
ante soldados cristianos
en los campos de batalla,
aunque fue en la de Lucena
donde su vida finara
el esforzado Aliatar,
tan amante de Granada,
que defendió hasta el final
sus raíces musulmanas.
“Ojos grandes y expresivos,
encantadora y amable,
insinuantes caderas,
armoniosos los andares…”,
así describió un poeta,
con galantería afable,
la belleza de Moraima
y sus gracias naturales.
Se casó a los quince años
con Abú-Abd Allah, Boabdil
quien con el tiempo sería
un atribulado emir,
de adjetivo “el desdichado”,
por su destino infeliz
ya que con él moriría
el estado nazarí.
Su mismo padre, Muley,
pocos días tras la boda,
lo encerró en una prisión
por cuestiones sucesorias,
lo cual inundó a Boabdil
en permanente zozobra,
todo ello alimentado
por su madre, Aixa, “la horra”
al sentirse repudiada
como sultana y esposa,
ya que Muley la expulsó
del sitial y de la alcoba.
Una vez en libertad,
los árabes de Granada
siguieron con las pendencias
de una guerra sanguinaria
que los debilitó más
en fratricidas campañas,
mientras los Reyes Católicos
en Santa Fe esperaban
que las llaves de aquel reino
pronto se las entregaran,
como así vino a ocurrir
en la fecha tan sonada
del nombrado dos de enero
con la Toma de Granada.
Tras el Día de la Toma,
el gobierno y el sultán
abatidos se ubicaron
en el pueblo de Laujar,
por la briosa Alpujarra
cerca del río Andarax.
Sólo unos meses después
allí falleció Moraima
y su marido, Boabdil,
con el séquito y Aixa
emigraron hasta Túnez,
allá en la costa africana
donde expiraron los días
del “Rey Chico” de Granada.
Según cuenta una leyenda,
sostuvo amores Moraima
con apuesto abencerraje
del que anduvo enamorada,
y a la sombra de un ciprés
junto al murmullo del agua,
se veían por las noches
siendo ella ya sultana,
esposa del rey Boabdil
y residiendo en la Alhambra.
Cuando fueron descubiertos
los amores de Moraima,
la furia se desató
por el edén de la Alhambra
y los alfanjes brillaron
entre gritos de venganza
resucitando rencores
con los odios entre castas,
y, siguiendo la leyenda,
se degolló en una sala
a nobles abencerrajes
con inclemencia vesánica.
Las losas enrojecidas,
de carmesí pigmentadas
en el fondo de la pila,
es la sangre derramada
de aquellos abencerrajes
“que eran la flor de Granada”,
como el juglar bien lo expresa
cuando rima “Ay de mi Alhama”.
Eso dice la leyenda,
como tantas de la Alhambra
se han fabulado y escrito,
quede la ficción muy clara,
pues lo rojo que se ve
entreverado en el agua
es el óxido de hierro
en el suelo de la estancia.
Próximo romance: MARÍA FERNÁNDEZ, “LA CARAMBA”
Anteriores entregas
II. Ángel Ganivet García (Granada, 1865 – Riga, 1899)
III. Ibn Zamrak (Granada, 1333 – 1394)
IV. Isabel de Solís, Soraya (Martos, Jaén, – ¿Sevilla? S. XV, 2ª mitad)
V. Mira de Amescua (Guadix, 1577 – 1644)
VI. Francisco Alonso (Granada, 1887 – Madrid, 1948)
VII. Juan Latino (Cabra o Etiopía, 1518 – Granada, 1597)
VIII. Chorrojumo (Ítrabo, 1824 – Granada, 1906)
IX. San Juan de Dios (Montemor: Portugal, 1495 – Granada, 1550)
X. Boabdil (Granada, 1460 – Fez, 1533)
XI. Doña Juana I de Castilla (Toledo, 1479 – Tordesillas, 1555)
XII. Alonso Cano (Granada, 1601 – 1667)
XIII. Elena/Eleno De Céspedes (Alhama de Granada, 1545 – Yepes ¿1588?)
XIV. Hermanos fosores de Guadix (Comunidad fundada en 1953)
XV. Mencía de Mendoza (Jadraque, Guadalajara, 1508 – Valencia, 1554)
XVI. Fray Leopoldo (Alpandeire, 1864–Granada, 1956)
XVII. Manuel de Falla (Cádiz, 1878–Alta Gracia, Argentina, 1946)
XVIII. Eugenia de Montijo (Granada, 1826– Madrid, 1920)
XIX. Manuel Benítez Carrasco (Granada, 1922–1999)
XX. Fray Luis de Granada (Granada, 1504 – Lisboa, 1588)
XXI. Abén Humeya (Válor, 1545 – Laujar de Andarax, 1569)
XXII. Mariana Pineda (Granada, 1804 – 1831)
XXIII. Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, 1898 – Granada, 1936)
XXIV. María de Pacheco (Granada, 1496 – Oporto, 1531)
XXV. Aixa (Siglo XV. Granada – Fez)
XXVI. Pedro Antonio de Alarcón (Guadix, 1833 – Madrid, 1891)
XXVII. Ángel Barrios (Granada, 1882 – Madrid, 1964)
XXVIII. Pedro Soto de Rojas (Granada, 1589–1658)
XXIX. Emilio Herrera Linares (Granada, 1879 – Ginebra, 1967)
XXX. Elena Martín Vivaldi (Granada, 1907 – 1998)
XXXI. Ruiz del Peral (Exfiliana, 1708 – Granada, 1773)
XXXII. La Perla de Granada (Granada. Siglo XII)
XXXIII. Hernán Pérez del Pulgar (Ciudad Real, 1451-Loja, 1531)
XXXIV. Judá ben ibn Tibón (Granada, 1120 – Marsella 1190)
XXXV. María ‘la Canastera (Granada, 1913 – 1966)
XXXVI. El Gran Capitán (Montilla, 1453 – Granada, 1515)
XXXVII. Juan Alfonso García (Santos de Maimona, 1935 – Granada, 2015)
XXXVIII. Diego Hurtado de Mendoza (Granada, 1503 – Madrid, 1575)
XXXIX. José de Mora (Baza, 1642 – Granada, 1724)
XL. Álvaro de Bazán (Granada, 1526 – Lisboa, 1588)
XLI: Francisco López Burgos (Granada, 1921–1996)
XLII: Mariluz Escribano Pueo (Granada, 1935 – 2019)
XLIII: El doctor Olóriz Aguilera (Granada,1855 – Madrid, 1912)
XLIV. Francisco Martínez de la Rosa (Granada, 1787 – Madrid, 1862)
XLV: Don Emilio Orozco (Granada, 1909 – 1987)
XLVI: Padre Ignacio de las Casas (Granada, 1550 – Ávila, 1608)
XLVII: Frascuelo: Salvador Sánchez (Churriana, 1842 – Madrid, 1898)
XLVIII: Alhamar (Arjona, 1194 – Granada, 1273)
XLIX: Conchita Barrecheguren (Granada, 1905 – 1927)
L: Juan José Santa Cruz (Madrid, 1880 – Granada, 1936)
LI: Duque San Pedro de Galatino (Madrid, 1857 – 1936)
LII: Antonio Gallego Burín (Granada, 1895 – Madrid, 1961)
LIII: Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza (Guadalajara, 1466 – Valencia, 1523)






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