Un granadino de bien,
con afecto recordado,
es el guitarrista ilustre
don Manuel Cano Tamayo,
virtuoso instrumentista,
un autodidacta nato
que paseó por el mundo
su talento y su trabajo
convirtiendo la guitarra
en talismán consagrado.
Manuel Cano fue exponente
sin duda, en su nivel máximo,
de la guitarra flamenca
como quedó demostrado
no solamente en conciertos
bellamente ejecutados
sino en la investigación
y los múltiples trabajos,
que sobre dicho instrumento
nos dejó como legado.
Manuel Cano diseñó
nueva visión del flamenco
llevando palos del cante
a las salas de concierto,
donde pasión y dulzura
emanaban del rasgueo
que en las manos del artista
eran sonidos modélicos.
Compositor, flamencólogo,
riguroso guitarrista
de la técnica y compás
con que llegaba el artista
al alma de la guitarra,
que, a veces, estremecía
con los duendes del flamenco
ebrios de melancolía
y otras muchas deleitaba
al tocar por alegrías.
Él era ingeniero técnico
pero su pasión sería
el mundo de la guitarra,
con tanta unción y maestría
que a ella se encadenó
hasta el final de sus días.
Nueva visión del flamenco
forjando con ello escuela,
siendo el alumno dilecto
su hijo a quien el padre enseña
el arte de la guitarra
con sutil delicadeza
que José Manuel asume
y ejecuta con destreza.
En la ciudad cordobesa
se creó la primera cátedra
de la flamencología,
que Manuel Cano ganara
y donde estuvo unos años
hasta volver a Granada,
en cuyo conservatorio
continuó la enseñanza
sobre ese instrumento mágico
denominado guitarra.
Manuel Cano recibió
potestades de Ángel Barrios
de quien se sintió discípulo
y heredero muy cercano
a la hora de interpretar
los ecos sacromontanos
desde el flamenco más puro
al embrujo más gitano.
Con su amigo Andrés Segovia
colaboró Manuel Cano;
también con el gran poeta
Manuel Benítez Carrasco,
trenzando en guitarra y versos
los “musicales diálogos”;
igual con Dori Ferrer,
la albaicinera soprano
cuya melodiosa voz
sublimaba lo cantado.
Las “Canciones populares”
que tiempo atrás musicara
Federico García Lorca,
y al piano interpretadas
con la dulce Argentinita
de afinación atiplada,
las arregló Manuel Cano
para versión en guitarra.
Numerosas grabaciones
de Cano hemos heredado
siendo “La suite granadina”,
para lo flamenco clásico,
partitura laudatoria
de un intimismo nostálgico;
asimismo “Alcaicería”
con sus sonidos arábicos,
evocando la Granada
de un ayer islamizado
cuando Moraima y Boabdil,
presos de lujo y boato,
subían de Elvira a la Alhambra
en corceles enjaezados.
Como amante fidedigna,
su inseparable guitarra
que paseó por el mundo
con exquisita elegancia,
flameando el pabellón
de su patria y de Granada,
por lo que el Ayuntamiento
le otorgó Medalla Áurea
que, aunque póstuma, supuso
una deuda al fin pagada.
Su talento propició
tener la primera cátedra
que hubo en la universidad
dedicada a la guitarra,
introduciendo el flamenco
en aula universitaria
y otorgándole un estatus
que antes nadie imaginara.
Fue en la ciudad cordobesa
donde inició la enseñanza,
alcanzando un gran prestigio
con la esmerada didáctica
que utilizó al instruir
cómo tañer la guitarra.
En el Festival de Música
que se celebra en Granada
participó Manuel Cano
con su entrañable guitarra,
inundando de armonías
los jardines de la Alhambra
en cuyas fuentes salmodian
los susurros de las aguas.
En el lejano Japón
alcanzó estimable fama,
habiendo una fundación
dedicada a la guitarra
cuyo creador, Manuel Cano,
tuvo a bien el levantarla,
derivándose una escuela
que goza de gran prestancia.
Manuel Cano fue nombrado
Medalla de Andalucía,
que la Junta le otorgó
con la tardanza indebida,
costumbre que debe ser
cumplidamente extinguida
pues las distinciones son
para gozarlas en vida.
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Anteriores entregas
II. Ángel Ganivet García (Granada, 1865 – Riga, 1899)
III. Ibn Zamrak (Granada, 1333 – 1394)
IV. Isabel de Solís, Soraya (Martos, Jaén, – ¿Sevilla? S. XV, 2ª mitad)
V. Mira de Amescua (Guadix, 1577 – 1644)
VI. Francisco Alonso (Granada, 1887 – Madrid, 1948)
VII. Juan Latino (Cabra o Etiopía, 1518 – Granada, 1597)
VIII. Chorrojumo (Ítrabo, 1824 – Granada, 1906)
IX. San Juan de Dios (Montemor: Portugal, 1495 – Granada, 1550)
X. Boabdil (Granada, 1460 – Fez, 1533)
XI. Doña Juana I de Castilla (Toledo, 1479 – Tordesillas, 1555)
XII. Alonso Cano (Granada, 1601 – 1667)
XIII. Elena/Eleno De Céspedes (Alhama de Granada, 1545 – Yepes ¿1588?)
XIV. Hermanos fosores de Guadix (Comunidad fundada en 1953)
XV. Mencía de Mendoza (Jadraque, Guadalajara, 1508 – Valencia, 1554)
XVI. Fray Leopoldo (Alpandeire, 1864–Granada, 1956)
XVII. Manuel de Falla (Cádiz, 1878–Alta Gracia, Argentina, 1946)
XVIII. Eugenia de Montijo (Granada, 1826– Madrid, 1920)
XIX. Manuel Benítez Carrasco (Granada, 1922–1999)
XX. Fray Luis de Granada (Granada, 1504 – Lisboa, 1588)
XXI. Abén Humeya (Válor, 1545 – Laujar de Andarax, 1569)
XXII. Mariana Pineda (Granada, 1804 – 1831)
XXIII. Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, 1898 – Granada, 1936)
XXIV. María de Pacheco (Granada, 1496 – Oporto, 1531)
XXV. Aixa (Siglo XV. Granada – Fez)
XXVI. Pedro Antonio de Alarcón (Guadix, 1833 – Madrid, 1891)
XXVII. Ángel Barrios (Granada, 1882 – Madrid, 1964)
XXVIII. Pedro Soto de Rojas (Granada, 1589–1658)
XXIX. Emilio Herrera Linares (Granada, 1879 – Ginebra, 1967)
XXX. Elena Martín Vivaldi (Granada, 1907 – 1998)
XXXI. Ruiz del Peral (Exfiliana, 1708 – Granada, 1773)
XXXII. La Perla de Granada (Granada. Siglo XII)
XXXIII. Hernán Pérez del Pulgar (Ciudad Real, 1451-Loja, 1531)
XXXIV. Judá ben ibn Tibón (Granada, 1120 – Marsella 1190)
XXXV. María ‘la Canastera (Granada, 1913 – 1966)
XXXVI. El Gran Capitán (Montilla, 1453 – Granada, 1515)
XXXVII. Juan Alfonso García (Santos de Maimona, 1935 – Granada, 2015)
XXXVIII. Diego Hurtado de Mendoza (Granada, 1503 – Madrid, 1575)
XXXIX. José de Mora (Baza, 1642 – Granada, 1724)
XL. Álvaro de Bazán (Granada, 1526 – Lisboa, 1588)
XLI: Francisco López Burgos (Granada, 1921–1996)
XLII: Mariluz Escribano Pueo (Granada, 1935 – 2019)
XLIII: El doctor Olóriz Aguilera (Granada,1855 – Madrid, 1912)
XLIV. Francisco Martínez de la Rosa (Granada, 1787 – Madrid, 1862)
XLV: Don Emilio Orozco (Granada, 1909 – 1987)
XLVI: Padre Ignacio de las Casas (Granada, 1550 – Ávila, 1608)
XLVII: Frascuelo: Salvador Sánchez (Churriana, 1842 – Madrid, 1898)
XLVIII: Alhamar (Arjona, 1194 – Granada, 1273)
XLIX: Conchita Barrecheguren (Granada, 1905 – 1927)
L: Juan José Santa Cruz (Madrid, 1880 – Granada, 1936)
LI: Duque San Pedro de Galatino (Madrid, 1857 – 1936)
LII: Antonio Gallego Burín (Granada, 1895 – Madrid, 1961)
LIII: Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza (Guadalajara, 1466 – Valencia, 1523)
LIV: Moraima (Loja, 1467 – Laujar de Andarax, 1493)
LV: María Fernández, ‘La Caramba’ (Motril, 1750 – Madrid, 1787)
LVI: Natalio Rivas (Albuñol, 1865 – Madrid, 1958)
LVII: Padre Francisco Suárez, S.I. (Granada, 1548 – Lisboa, 1617)
LVIII: San Cecilio (S. I.)
LIX: Antonio de Mendoza y Pacheco (Mondéjar, 1490 – Lima, 1552)
LX: Luis Portero García (Madrid, 1941 – Granada, 2000)
LXI: Dos monjas clarisas: Sor Beatriz y Sor Ana (S. XVII) (S. XVIII)
LXII: Agustín Lara (México, 1897 – 1970)
LXIII: Joaquina Eguaras Ibáñez (Orbaiceta, 1897 – Granada, 1981)






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