En octubre del dos mil,
cuando el otoño en Bib-Rambla
ya teñía de amarillo
los tilos que orlan la plaza,
el fiscal don Luis Portero
fue asesinado en Granada
por malvados pistoleros
de mente fanatizada.
El objetivo, sembrar
dolor y muerte en España
con los tiros en la nuca,
a sangre fría, por la espalda,
o poner bajo los coches
las letales bombas lapa
exterminando a españoles
de forma indiscriminada.
Mientras, otros, insensibles,
ni siquiera se inmutaban,
mirando hacia el otro lado
sin salir a dar la cara,
pareciendo que esos muertos
carecían de importancia,
habiendo, incluso, personas
que hasta los justificaban,
sin compasión por los niños
que los infames mataban
interrumpiendo unas vidas
plenas de luz y esperanza.
Luis Portero era el fiscal
Superior de Andalucía;
antes, también profesor
y reputado jurista,
buen hombre que se esforzaba
en defender la justicia
alejado del trasiego
y controversias políticas.
Al fiscal don Luis Portero,
en el portal de su casa,
lo asesinaron dos jóvenes
llegados de tierras vascas
para culminar un crimen,
con tanta crueldad y saña,
que la noticia corrió
como el viento por España
aventando la tristeza
junto al dolor y la rabia.
Para entrar en el portal,
los pistoleros etarras
dijeron a una vecina
que traían propaganda
de la lucha contra el cáncer
y habían de depositarla
por los distintos buzones
ubicados en la entrada.
Una vez en el portal
esperaron la llegada
del fiscal don Luis Portero
que de la Audiencia tornaba,
y con maligna crueldad
fríamente lo asesinaban
llevando el dolor y el miedo
a las calles de Granada,
incrédulas al oír
lo que la gente contaba.
La noticia se expandió
con la rapidez del agua
brotando la irritación
por la ciudad de la Alhambra
y extendida con premura
del sur al norte de España
donde tañeron a coro
los bronces de las campanas
que, como señal de duelo,
por todos sitios doblaban.
No podemos olvidar
tanto crimen, tantas lágrimas,
tanta tristeza infinita
desgarrando las gargantas,
tanto silencio y espanto,
tanta sangre derramada,
tantos niños aterrados
y madres desconsoladas,
tantos hombres y mujeres
enturbiando sus miradas,
tanto dolor contenido
ni tanto odio contra España
y, aunque el tiempo haya pasado,
esta muerte hay que contarla
rimándola en un romance
de juglaría castellana
para mantenerla viva
en la historia de Granada.
Próximo romance: DOS MONJAS CLARISAS
Anteriores entregas
II. Ángel Ganivet García (Granada, 1865 – Riga, 1899)
III. Ibn Zamrak (Granada, 1333 – 1394)
IV. Isabel de Solís, Soraya (Martos, Jaén, – ¿Sevilla? S. XV, 2ª mitad)
V. Mira de Amescua (Guadix, 1577 – 1644)
VI. Francisco Alonso (Granada, 1887 – Madrid, 1948)
VII. Juan Latino (Cabra o Etiopía, 1518 – Granada, 1597)
VIII. Chorrojumo (Ítrabo, 1824 – Granada, 1906)
IX. San Juan de Dios (Montemor: Portugal, 1495 – Granada, 1550)
X. Boabdil (Granada, 1460 – Fez, 1533)
XI. Doña Juana I de Castilla (Toledo, 1479 – Tordesillas, 1555)
XII. Alonso Cano (Granada, 1601 – 1667)
XIII. Elena/Eleno De Céspedes (Alhama de Granada, 1545 – Yepes ¿1588?)
XIV. Hermanos fosores de Guadix (Comunidad fundada en 1953)
XV. Mencía de Mendoza (Jadraque, Guadalajara, 1508 – Valencia, 1554)
XVI. Fray Leopoldo (Alpandeire, 1864–Granada, 1956)
XVII. Manuel de Falla (Cádiz, 1878–Alta Gracia, Argentina, 1946)
XVIII. Eugenia de Montijo (Granada, 1826– Madrid, 1920)
XIX. Manuel Benítez Carrasco (Granada, 1922–1999)
XX. Fray Luis de Granada (Granada, 1504 – Lisboa, 1588)
XXI. Abén Humeya (Válor, 1545 – Laujar de Andarax, 1569)
XXII. Mariana Pineda (Granada, 1804 – 1831)
XXIII. Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, 1898 – Granada, 1936)
XXIV. María de Pacheco (Granada, 1496 – Oporto, 1531)
XXV. Aixa (Siglo XV. Granada – Fez)
XXVI. Pedro Antonio de Alarcón (Guadix, 1833 – Madrid, 1891)
XXVII. Ángel Barrios (Granada, 1882 – Madrid, 1964)
XXVIII. Pedro Soto de Rojas (Granada, 1589–1658)
XXIX. Emilio Herrera Linares (Granada, 1879 – Ginebra, 1967)
XXX. Elena Martín Vivaldi (Granada, 1907 – 1998)
XXXI. Ruiz del Peral (Exfiliana, 1708 – Granada, 1773)
XXXII. La Perla de Granada (Granada. Siglo XII)
XXXIII. Hernán Pérez del Pulgar (Ciudad Real, 1451-Loja, 1531)
XXXIV. Judá ben ibn Tibón (Granada, 1120 – Marsella 1190)
XXXV. María ‘la Canastera (Granada, 1913 – 1966)
XXXVI. El Gran Capitán (Montilla, 1453 – Granada, 1515)
XXXVII. Juan Alfonso García (Santos de Maimona, 1935 – Granada, 2015)
XXXVIII. Diego Hurtado de Mendoza (Granada, 1503 – Madrid, 1575)
XXXIX. José de Mora (Baza, 1642 – Granada, 1724)
XL. Álvaro de Bazán (Granada, 1526 – Lisboa, 1588)
XLI: Francisco López Burgos (Granada, 1921–1996)
XLII: Mariluz Escribano Pueo (Granada, 1935 – 2019)
XLIII: El doctor Olóriz Aguilera (Granada,1855 – Madrid, 1912)
XLIV. Francisco Martínez de la Rosa (Granada, 1787 – Madrid, 1862)
XLV: Don Emilio Orozco (Granada, 1909 – 1987)
XLVI: Padre Ignacio de las Casas (Granada, 1550 – Ávila, 1608)
XLVII: Frascuelo: Salvador Sánchez (Churriana, 1842 – Madrid, 1898)
XLVIII: Alhamar (Arjona, 1194 – Granada, 1273)
XLIX: Conchita Barrecheguren (Granada, 1905 – 1927)
L: Juan José Santa Cruz (Madrid, 1880 – Granada, 1936)
LI: Duque San Pedro de Galatino (Madrid, 1857 – 1936)
LII: Antonio Gallego Burín (Granada, 1895 – Madrid, 1961)
LIII: Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza (Guadalajara, 1466 – Valencia, 1523)
LIV: Moraima (Loja, 1467 – Laujar de Andarax, 1493)
LV: María Fernández, ‘La Caramba’ (Motril, 1750 – Madrid, 1787)
LVI: Natalio Rivas (Albuñol, 1865 – Madrid, 1958)
LVII: Padre Francisco Suárez, S.I. (Granada, 1548 – Lisboa, 1617)
LVIII: San Cecilio (S. I.)
LIX: Antonio de Mendoza y Pacheco (Mondéjar, 1490 – Lima, 1552)






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