Emilio Herrera Linares
vino a nacer en Granada
por la calle san Isidro,
de san Antón aledaña,
cerca de Puerta Real
y Fuente de las Batallas,
bajo cuyo abovedado
el Darro a ciegas cabalga
en busca del río Genil
para fundirse en sus aguas
que inseminarán la Vega
con sus copitos de escarcha.
Descendía de Juan Herrera,
arquitecto de gran fama,
que en el siglo XVI
El Escorial levantara,
monasterio carismático
de la grandeza de España
cuando Felipe II
el Imperio regentaba
y en las tierras españolas
el sol jamás se ocultaba.
Emilio Herrera Linares,
ingeniero militar
y especialista preciso
en la aviación espacial,
marcando históricos hitos
de renombre sustancial,
tales como la invención
de un traje aeroespacial
que la NASA americana
no dudó en considerar
importante referente
y un ejemplo a ponderar.
Siendo experto en la aviación,
consiguió sobrevolar
como pionero, el estrecho
del Peñón de Gibraltar
yendo de España hasta África
en proeza singular,
a bordo de un aeroplano
sobre las aguas del mar;
cruzó también el atlántico
en gesta espectacular
con aquel Graf Zeppelín
de rabiosa actualidad
que todo el mundo observaba
preso de curiosidad.
Además, con De la Cierva
colaboró en la invención
del primigenio autogiro
que pronto se convirtió
en eficaz helicóptero
de tan múltiple función.
Creó la afamada Escuela
de Ingeniería Aeronáutica
que alcanzó un gran prestigio
en Europa y en España,
llegando a ser referido
cual modelo de enseñanza.
Emilio Herrera Linares,
un humanista preclaro,
se expresaba y escribía
en el idioma esperanto
que pretendía, por entonces,
ser un lenguaje reglado
y expandido por el orbe
en lo escrito y en lo hablado.
Experto internacional
del saber aerodinámico,
con Einstein tuvo amistad,
siendo siempre valorado
por las investigaciones
y el rigor en su trabajo.
Monárquico en un principio,
se mutó republicano
pero, en todas circunstancias,
un ejemplar ciudadano
demostrando la excelencia
de un hombre recto y honrado.
Don Emilio presidió
un Consejo de Ministros
que perduró resiliente
aun viviendo en el exilio,
dejando así testimonio
de probidad y servicio
con la segunda república,
siendo fiel al compromiso
que cual militar juró
por mandato imperativo.
Defensor de la concordia,
la avenencia y la armonía,
desde el exilio luchó
con afán por conseguirlas
ya que la Guerra Civil
fue una terrible desdicha
que sembró el dolor y el odio
dejando a España abatida.
Su objetivo siempre estuvo
en mirar con entereza
un pacífico futuro
en el que España viviera
sin rencor, y perdonadas
las recíprocas ofensas,
pues revivir lo ocurrido
no trae buenas consecuencias
ya que el pasado murió
y, aunque el dolor se mantenga,
el camino es el perdón
que el sufrimiento conlleva.
Si exiliado falleció
en la ciudad de Ginebra,
al fin trajeron los restos
a inhumarlos en su tierra
y en Granada está enterrado
por la colina alhambreña
donde el viento va asperjando
los aromas de la sierra.
Próximo romance: Elena Martín Vivaldi
Anteriores entregas:
II. Ángel Ganivet García (Granada, 1865 – Riga, 1899)
III. Ibn Zamrak (Granada, 1333 – 1394)
IV. Isabel de Solís, Soraya (Martos, Jaén, – ¿Sevilla? S. XV, 2ª mitad)
V. Mira de Amescua (Guadix, 1577 – 1644)
VI. Francisco Alonso (Granada, 1887 – Madrid, 1948)
VII. Juan Latino (Cabra o Etiopía, 1518 – Granada, 1597)
VIII. Chorrojumo (Ítrabo, 1824 – Granada, 1906)
IX. San Juan de Dios (Montemor: Portugal, 1495 – Granada, 1550)
X. Boabdil (Granada, 1460 – Fez, 1533)
XI. Doña Juana I de Castilla (Toledo, 1479 – Tordesillas, 1555)
XII. Alonso Cano (Granada, 1601 – 1667)
XIII. Elena/Eleno De Céspedes (Alhama de Granada, 1545 – Yepes ¿1588?)
XIV. Hermanos fosores de Guadix (Comunidad fundada en 1953)
XV. Mencía de Mendoza (Jadraque, Guadalajara, 1508 – Valencia, 1554)
XVI. Fray Leopoldo (Alpandeire, 1864–Granada, 1956)
XVII. Manuel de Falla (Cádiz, 1878–Alta Gracia, Argentina, 1946)
XVIII. Eugenia de Montijo (Granada, 1826– Madrid, 1920)
XIX. Manuel Benítez Carrasco (Granada, 1922–1999)
XX. Fray Luis de Granada (Granada, 1504 – Lisboa, 1588)
XXI. Abén Humeya (Válor, 1545 – Laujar de Andarax, 1569)
XXII. Mariana Pineda (Granada, 1804 – 1831)
XXIII. Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, 1898 – Granada, 1936)
XXIV. María de Pacheco (Granada, 1496 – Oporto, 1531)
XXV. Aixa (Siglo XV. Granada – Fez)
XXVI. Pedro Antonio de Alarcón (Guadix, 1833 – Madrid, 1891)
XXVII. Ángel Barrios (Granada, 1882 – Madrid, 1964)
XXVIII. Pedro Soto de Rojas (Granada, 1589–1658)






Comentarios
12 respuestas a «Romancero de personajes granadinos, XXIX: Emilio Herrera Linares (Granada, 1879 – Ginebra, 1967)»
Interesantisimo, como todos los romances que me envías.
Muchas gracias Juan.
Pues sí. Un personaje interesante cuyos descubrimientos marcaron un hito en las técnicas aeroespaciales. Un granadino que debe ser conocido y reconocido. Un abrazo.
No conocía a este personaje,y me ha parecido muy interesante.
Gracias Juan.
Sí, hay muchos granadinos que están ocultos en la memoria colectiva de nuestra tierras y hay que darles el protagonismo que se merecen. Un abrazo, José.
Una vez más haces que nos sintamos orgullosos de nuestros personajes. Gracias 🫂
Pilar, un granadino más, de una selecta galería que hemos de darle la importancia que tienen y no tenerlos ocultos en el baúl de los olvidos. Un abrazo.
Interesante personaje granadino este hombre que tanto aportó a la ingeniería aeronáutica española. Enhorabuena.
Realmente fue un personaje que destacó en su época por sus inventos e innovaciones en la navegación aeroespacial. Un granadino que dejó huella en el mundo de la aviación y que merece ser recordado. Un abrazo.
Interesante y desconocido personaje, como tantos otros… ¡Qué bien que nos los des a conocer o nos refresques la memoria mediante tu reconocimiento!
Otro personaje con denominación de origen, pionero en muchos avances técnicos que beneficiaron el mundo aeronáutico y que colaboró en grandes inventos aerostáticos. Un abrazo.
👏👏👏👏👏🫂
Gracias, José Carlos. Un abrazo.