Luis de Narváez fue un músico
que armonizó con prestancia
el romance fronterizo
de la pérdida de Alhama,
aquél en el que el rey moro
abatido paseaba
desde la Puerta de Elvira
hasta la de Bibarrambla
para, desde el Zacatín,
irse en caballo a la Alhambra
donde un anciano alfaquí,
de barba crecida y cana,
con gran dolor presentía
la tragedia de Granada.
¡Ay de mi Alhama!
Este célebre romance,
junto al otro de Abenámar,
es de los más conocidos
de la épica castellana
y a menudo recitado
en poéticas veladas
porque nuestro Romancero
es reliquia venerada.
Los romances son poemas
de carácter narrativo
con el ritmo y la cadencia
de los versos octosílabos
que en nuestra Lengua Española
tiene rasgo distintivo
pues la mitad de la Historia
en los romances se ha escrito.
Luis de Narváez, el músico
de nascencia granadina
y familia castellana
fue un experto vihuelista
que en el siglo XVI
gozó de muy alta estima,
tanto en su tarea de intérprete
como en la compositiva
con motetes y canciones
para la polifonía.
La vihuela, un instrumento
parecido a la guitarra
y afinación de laúd
para la cuerda pulsada,
de dulce sonoridad,
a la vez denominada
como lira de Mercurio,
dios conductor de las almas,
que por el Renacimiento
alcanzó notoria fama
en la Corte y en palacios
de la nobleza más alta.
El vihuelista Narváez,
muy virtuoso al pulsarla,
fue famoso concertista
y persona tan nombrada
que hasta el emperador Carlos
a la Corte lo llamara,
donde el reputado artista
a todos entusiasmaba.
A Narváez lo nominaron
“maestro de cantorcicos”
en el palacio imperial
donde regía Carlos V
para instruir en la música
a Felipe, que era un niño,
de mayor, “el rey Prudente”,
tal cual fuera conocido.
Luis de Narváez compuso
para música vocal,
basándose en los romances
de tradición popular,
no sólo en los fronterizos
o épica tradicional
sino también en los líricos
muy gustosos al trovar.
Asimismo, en gregoriano,
que tanta solemnidad
nos transmite en las liturgias
con su ascético cantar,
pues sus salmodias se invisten
de la música al rezar.
Su obra más importante,
“Seys libros para tañer
la vihuela”, colección
donde nos da a conocer
los populares romances
primitivos del ayer
y villancicos antiguos
de diverso proceder.
La obra que se relata
Narváez se la dedicó
a Francisco de los Cobos,
el secretario en función
de quien fuera Carlos V,
poderoso emperador
cuando en las tierras hispanas
no se ponía nunca el sol
y el acaecer de la Historia
se escribía en español.
Próximo romance: PEDRO DE MENDOZA
Anteriores entregas
II. Ángel Ganivet García (Granada, 1865 – Riga, 1899)
III. Ibn Zamrak (Granada, 1333 – 1394)
IV. Isabel de Solís, Soraya (Martos, Jaén, – ¿Sevilla? S. XV, 2ª mitad)
V. Mira de Amescua (Guadix, 1577 – 1644)
VI. Francisco Alonso (Granada, 1887 – Madrid, 1948)
VII. Juan Latino (Cabra o Etiopía, 1518 – Granada, 1597)
VIII. Chorrojumo (Ítrabo, 1824 – Granada, 1906)
IX. San Juan de Dios (Montemor: Portugal, 1495 – Granada, 1550)
X. Boabdil (Granada, 1460 – Fez, 1533)
XI. Doña Juana I de Castilla (Toledo, 1479 – Tordesillas, 1555)
XII. Alonso Cano (Granada, 1601 – 1667)
XIII. Elena/Eleno De Céspedes (Alhama de Granada, 1545 – Yepes ¿1588?)
XIV. Hermanos fosores de Guadix (Comunidad fundada en 1953)
XV. Mencía de Mendoza (Jadraque, Guadalajara, 1508 – Valencia, 1554)
XVI. Fray Leopoldo (Alpandeire, 1864–Granada, 1956)
XVII. Manuel de Falla (Cádiz, 1878–Alta Gracia, Argentina, 1946)
XVIII. Eugenia de Montijo (Granada, 1826– Madrid, 1920)
XIX. Manuel Benítez Carrasco (Granada, 1922–1999)
XX. Fray Luis de Granada (Granada, 1504 – Lisboa, 1588)
XXI. Abén Humeya (Válor, 1545 – Laujar de Andarax, 1569)
XXII. Mariana Pineda (Granada, 1804 – 1831)
XXIII. Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, 1898 – Granada, 1936)
XXIV. María de Pacheco (Granada, 1496 – Oporto, 1531)
XXV. Aixa (Siglo XV. Granada – Fez)
XXVI. Pedro Antonio de Alarcón (Guadix, 1833 – Madrid, 1891)
XXVII. Ángel Barrios (Granada, 1882 – Madrid, 1964)
XXVIII. Pedro Soto de Rojas (Granada, 1589–1658)
XXIX. Emilio Herrera Linares (Granada, 1879 – Ginebra, 1967)
XXX. Elena Martín Vivaldi (Granada, 1907 – 1998)
XXXI. Ruiz del Peral (Exfiliana, 1708 – Granada, 1773)
XXXII. La Perla de Granada (Granada. Siglo XII)
XXXIII. Hernán Pérez del Pulgar (Ciudad Real, 1451-Loja, 1531)
XXXIV. Judá ben ibn Tibón (Granada, 1120 – Marsella 1190)
XXXV. María ‘la Canastera (Granada, 1913 – 1966)
XXXVI. El Gran Capitán (Montilla, 1453 – Granada, 1515)
XXXVII. Juan Alfonso García (Santos de Maimona, 1935 – Granada, 2015)
XXXVIII. Diego Hurtado de Mendoza (Granada, 1503 – Madrid, 1575)
XXXIX. José de Mora (Baza, 1642 – Granada, 1724)
XL. Álvaro de Bazán (Granada, 1526 – Lisboa, 1588)
XLI: Francisco López Burgos (Granada, 1921–1996)
XLII: Mariluz Escribano Pueo (Granada, 1935 – 2019)
XLIII: El doctor Olóriz Aguilera (Granada,1855 – Madrid, 1912)
XLIV. Francisco Martínez de la Rosa (Granada, 1787 – Madrid, 1862)
XLV: Don Emilio Orozco (Granada, 1909 – 1987)
XLVI: Padre Ignacio de las Casas (Granada, 1550 – Ávila, 1608)
XLVII: Frascuelo: Salvador Sánchez (Churriana, 1842 – Madrid, 1898)
XLVIII: Alhamar (Arjona, 1194 – Granada, 1273)
XLIX: Conchita Barrecheguren (Granada, 1905 – 1927)
L: Juan José Santa Cruz (Madrid, 1880 – Granada, 1936)
LI: Duque San Pedro de Galatino (Madrid, 1857 – 1936)
LII: Antonio Gallego Burín (Granada, 1895 – Madrid, 1961)
LIII: Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza (Guadalajara, 1466 – Valencia, 1523)
LIV: Moraima (Loja, 1467 – Laujar de Andarax, 1493)
LV: María Fernández, ‘La Caramba’ (Motril, 1750 – Madrid, 1787)
LVI: Natalio Rivas (Albuñol, 1865 – Madrid, 1958)
LVII: Padre Francisco Suárez, S.I. (Granada, 1548 – Lisboa, 1617)
LVIII: San Cecilio (S. I.)
LIX: Antonio de Mendoza y Pacheco (Mondéjar, 1490 – Lima, 1552)
LX: Luis Portero García (Madrid, 1941 – Granada, 2000)
LXI: Dos monjas clarisas: Sor Beatriz y Sor Ana (S. XVII) (S. XVIII)
LXII: Agustín Lara (México,1897 – 1970)
LXIII: Joaquina Eguaras Ibáñez (Orbaiceta, 1897 – Granada, 1981)
LXIV: Manuel Cano Tamayo (Granada, 1925 – 1990)
LXV: Ibn-al Jatib (Loja, 1313 – Fez, 1374)
LXVI: Pedro de Mena y Medrano (Granada, 1628 – Málaga, 1688)
LXVII: La Dama de Baza (S. IV a. de C.)
LXVIII: Francisco Ayala (Granada, 1906 – Madrid, 2009)
LXIX: Gabriel Morcillo Raya (Granada, 1887 – 1973)
LXX: Moses Ibn Ezra (Granada, 1055 – 1135)
LXXI: Fray Juan Sánchez Cotán (Orgaz, 1580 – Granada, 1627)
LXXII: Enriqueta Lozano y Velázquez (Granada, 1829–1895)
LXXIII: José Pareja Yébenes (Granada, 1888–1951)
LXXIV: María Manrique de Lara (Amusco, 1469 – Granada, 1527)
LXXV: Ibn Tufail, Abentofail (Guadix, 1105–Marrakech, 1185)
LXXVI: José Martín Recuerda (Granada, 1926 – Salobreña, 2007)
LXXVII: Nicolás Prados López (Granada, 1913–1990)
LXXVIII: José María López Mezquita, Granada, 1885 – Madrid, 1954)
LXXIX: Marino Antequera García (Granada, 1897–1994)
LXXX: Andrés Manjón y Manjón (Sargentes de la Lora, 1846 – Granada, 1923)
LXXXI: Yusuf I de Granada (Granada, 1318–1354)
LXXXII: José Risueño Alconchel (Granada, 1665–1732)
LXXXIII: Miguel Ángel Gómez Martínez (Granada, 1949–Málaga, 2024)
LXXXIV: Enrique Morente Cotelo (Granada, 1942–Madrid, 2010)






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